¡2 de 3 y algo más!

Numeralia:
Distancia : 80 kms aprox.
Tiempo : 6 horas 30 minutos

No cabe duda, la bicicleta es algo más que un par de llantas, poleas y metal… y mucho más cuando un alma se combina con el pedaleo y la hace rodar!
Aquí, un domingo más, pero no cualquiera. El reto de las 3 torres ante nosotros, puntuales a la cita 30 y tantos animosos ciclistas, más que listos para iniciar antes que el sol se asomara ese día. Y yo, con la lucha interna, al tener mis propios dilemas, mi propia circunstancia de vida… es decir, estar ante este reto y el gusto de tener a mi hijo en casa… pero no se diga más, que contar la historia es mejor que elucubrar.

Hoy ni el frío se sentía tanto, concentrados en cada pedaleo, sabiendo que no eran sino parte de un gran todo, de una tarea personal y un logro de equipo a la vez. Porque el grupo lo decidió así, desde hace semanas que se planeaba, se coordinaba, se bromeaba y retaba…

Aquí, ganándole al sol este día, el grueso del grupo trepando la tronadora… rumbo al primer trofeo, la Torre 2, más arriba de los 2000 metros, y siendo una de las tres coronas de este reto.

Un poco más adelante habiendo bajado a cota de los 1,400 metros cruzando los pequeños veneros de agua que dan vida al bosque, me cruce con otros del grupo.

Para luego seguir en solitario y llegar al valle antes quemado y que hoy es una verde planicie… Voy viviendo la magia de rodar en la montaña… una experiencia que se goza tanto en equipo como a solas, es decir, en la ruta cada uno es responsable de sí mismo, y a la vez se es parte del grupo.


Y luego de casi 5 horas de rodada… la Torre 3, a unos 2,150 metros de altura. Fue cuando decidí que esta vez sólo seria así… 2 de 3.

Allá en postes, al inicio de la ruta me estaría esperando mi nueva familia. Ahí estaría mi hijo, al que me ha tocado ver poco últimamente, y que mejor que verlo después de este grandioso evento. Así fue como bajé de la Torre 3 y tomé el camino hacia Torre 1, pero en el entronque me seguí de largo y, a toda velocidad terminé mi reto personal. Un domingo más sobre mi bici, una vez más mi bici trayéndome con bien. Ahí en la llegada, escucho una voz gritando: “papa”. Eso vale tres torres y algo más, me doy cuenta de lo afortunado que soy, poder rodar, abrazar a mi hijo y besar a mi mujer! Por lo pronto 2 de 3… y el año que viene, quién sabe… las torres seguirán ahí, espero… y yo también para rodar! Por lo pronto… ¡nos vemos en la próxima!

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1 respuesta

  1. martinem dice:

    Ro, es una reseña llena de emotividad, te felicito por aquilatar la familia que tienes! y por haber terminado 2 de 3.

    Igual que tu cumpli con el mismo reto despues de 8 horas de pedaleo y 1 de descanso intercalado sume 80 kms en un solo evento, siendo esto el doble de lo que tipicamente recorro en una salida dominical.

    Ha sido una excelente experiencia llena de compañerismo, garra y lucha interna entre el dejarse vencer o seguir adelante.
    Como bien dices las 3 torres seguiran ahi. hasta la proxima

    saludos
    MARTINEM

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