Rodando Mi Tierra

el horizonte es el límite

Archives enero 2017

Ya iniciaste?

¿Qué planes tienes? ¿Qué empezaste ya este nuevo año? ¿Qué te detiene?

Como decimos en la ruta, lo difícil es empezar… una vez arriba de la bici; luego del primer pedaleo, las modorras, el supuesto cansancio, las excusas se esfumaron… Empieza a asomarse una sonrisa en tu rostro. No niego que puedas sentir esas agujas de frío, sobre todo si tu afán ha sido ganarle al sol.

De igual manera en la vida, al momento de iniciar un nuevo ciclo, como éste que esta arrancando y al que los “occidentales” llamamos 2017. No dudo que tengas proyectos nuevos, o alguno que otro que vienes reciclando del año anterior o quizás de aún antes. Ve por él, no esperemos a tener toda una ruta ya definida. Aquellos que conocen los caminos a las torres de vigilancia en el Bosque la Primavera (y para los que no los conocen), ya sabemos por dónde ir, el camino esta trazado y tenemos idea de que la rodada será básicamente subida… que habrá columpios (subidas y bajadas), tal o cual curva con piedra suelta, trampas de arena, zonas de sombra que calan hasta los huesos, pero también puede que nos encontremos una grieta nueva, o más tierra suelta, o que la piedra difícil ya no esta… así que no importa, la cosa es rodar, la cosa es moverte, es avanzar, caminar, correr, ir hacia tu meta!!!

Ahora nos tocan tiempos de oportunidades como pocas veces antes, tenemos una multitud de opciones para dónde ir, tenemos nuestra voluntad que ansía ser reclamada y ser potencializada hacia proyectos que nos lleven no sólo a nuestra realización personal sino a dejar huella en nuestro entorno. Pero no una marca que destruya, sino una que se combine con el entorno, que lo respete y que a la vez invite a otros a hacer lo mismo, porque este planeta es prestado… no es para tal o cual familia, o país o especie… este mundo esta aquí para permitirnos descubrir el valor de la vida, del amor y la grandeza de nuestro espíritu y, no sólo el de nosotros como individuos, sino el de los demás seres humanos, el de los animales, el de las plantas, el de las piedras!

Así veo yo el camino que inicia hoy, una brecha que si bien puede verse de subida, no es nada que no haya trepado antes, se que habrá una hermosa recompensa si sigo el camino, simplemente porque ya desde ahora mismo lo empiezo a disfrutar… por ahí leí: “La felicidad no es el destino, sino el camino”… esta bicicleta que me lleva, me lo recuerda a cada rodada…

Y por lo pronto, si el hermano Volcán Colima (el de fuego) lo permite, este domingo (para cerrar el primer mes del año) iremos tras un reto más… trepar al hermano de hielo… al Nevado, majestuoso, paciente, sabio, nos espera para regalarnos sus vistas, su ascenso, que lo cobra a creces, pero paga aún con más satisfacciones, con risas, con logros, con ánimo y energía para regresar y dar aún más a esta vapuleada tierra…

A rodar, que el horizonte es el límite!!!

Ro

Iniciando 2017

Con este inicio de año algo despotricado en lo político y económico pensaría que escribir sobre rodar, sobre bicis o aventuras bicicleteras no tendría razón de ser. Entre muchos de nosotros, el ciclismo se ve más como una actividad de esparcimiento, o deporte a lo mucho. Unos pocos alcanzamos a verlo como un estilo de vida, o al menos, como un ingrediente imprescindible para promover un estilo de vida sustentable y de calidad.

Razón de más para no dejar de hablar de esto que es una de mis pasiones, es un impulso para continuar viviendo y es una perfecta justificación para compartir lo que soy y lo que sueño.

Durante la transición del viejo año a este 2017 pude rodar más de lo que lo había rodado en años pasados y esto fue un respiro y, una toma de energía para mi espíritu, mi mente y mi cuerpo.

Compartí rutas con mi cuñado, Andrés, un par de rutas. Haciendo lo que tanto me gusta, invitar y mostrar estas rutas que a su vez alguien más me enseñó hace algunos años. Me gusta mucho pensar que estoy pasando la estafeta. Estoy mostrando no sólo una ruta, comparto las anécdotas, algunas ya con tinte de leyendas, que se van acumulando con el rodar de los años… y recuerdo tantas otras caras que ya han pasado por ahí… Me doy cuenta de lo aprendido, lo adquirido, pero sobre todo, lo vivido y lo gratificante que volver a hacer una rodada más por esas veredas, entre caminos rurales, cercas, predios, charcos y árboles que van tiñendo cada recoveco de la ruta.

Y por otro lado, fue todo un gusto poder hacer mi primera rodada con Roberrr, Charly y el Vic, allá para la ruta de Vampiros (Por qué Vampiros, no estoy seguro, ya alguien me podrá decir por qué se llama así), tan cerca y tan lejos, en la espesura del viejo Bosque la Primavera, viendo la sonrisa del bosque, compartiendo los logros del 2016 y los planes para 2017. Conviviendo entre amigos en la aventura de un día lunes “no laboral” que nos regaló una rica tranquilidad por brechas poco recorridas por los ciclistas de fin de semana.

Todo esto es razón de más para ser narrado, para ser traído a mi andar cotidiano ahora que volvimos al trajín citadino, a un nuevo año que parece traer retos para este aporreado país que parece que se mete el pie a si mismo. El hartazgo de una multitud que lamentablemente se diluye en los días tras palabrerías y marchas, cuando lo que realmente pudiera hacer la diferencia es que cada uno, en lo particular decidiera pensar en el otro, en decir basta en lo que nos toca… no es tanto quejarse por el precio del litro de gasolina, es dejar de usar el carro para ir a las tortillas, es en ofrecer raid al vecino, al compañero de trabajo a la mamá o papá que tienen a su hijo junto con el mío en la escuela… cosas más sencillas cómo decir (y ser) sea amable, sonría, mire por el otro… decir “No estoy de acuerdo” en lugar de “pus’ya que…”… y enseñarlo a nuestros hijos, sobrinos, nietos, amigos…

Cómo la bicicleta, no puedes esperar a que alguien venga a pedalear tu bicicleta, si quieres rodar, si quieres disfrutar, aprender y conocer… TU HAS DE PEDALEAR… así, si queremos que México sea MÉXICO, toca a nosotros hacerlo, no esperar a que los otros lo hagan por nosotros.

Ro