Rodando Mi Tierra

el horizonte es el límite

Archives enero 2019

Que será?

Se acerca el fin de semana y ya parezco escuchar rumores en el patio. Un crujir metálico pareció brotar de mi bici como diciendo “ya, ya sácame…”

Y mi propio cuerpo empieza a preparar la batalla contra la “hueva” de levantarme temprano para salir a rodar. No es tanto que ya en el grupo de “whatsapp” empiecen con el: “a dónde el domingo?”. Si sirve eso pero no es y creo que no debería ser el “trigger” para sacar la baika y rodar. Rodar nace del interior de cada uno, la fuente primera no es que te lo digan los demás. Rodar es una motivación personal al inicio y y luego vienen las otras, la compañía, el grupo, los retos, compartir… así lo creo yo.

Así que preparando mi batalla viene la siguiente pregunta: ¿Qué será? a dónde rodare o rodaremos este fin de semana?

¿a un oasis que pocos conocen? Cómo este a las puertas del Altiplano? Sé que hay otros más cerca de la capital, jeje
Quizás una ruta que me acerque o nos acerque a alguna cañada, bordeando uno de los tantos estanques y presas que en estas tierras tanto atesoran el agua, sagrada fuente de vida.
Alguna ruta que nos permita descubrir las huellas del pasado, de caminos de antaño, de pruebas del esfuerzo de los antiguos, dirían por ahí.
No importa la ruta, lo que cuenta es tomar la bici y junto con ella descubrir la emoción que nos toca disfrutar este fin de semana. Sentir ese frío de la mañana y como se va desvaneciendo conforme vamos pedaleando y tomando fuerza para trepar. Lo que nos permitirá sentir la velocidad al bajar, palpando cada piedrecilla del camino, el polvo que se levanta y nos va cubriendo la cara, el viento que vamos dejando pasar entre las manos y el manubrio, sentir la curva, el sol, la vida que viene a nosotros a manos llenas!

Así que no importa el ¿Qué será?, sino que sea y que disfrutemos de la oportunidad que nos da la vida…

Rueda sólo, rueda acompañado, rueda cerca, rueda lejos, rueda poco, rueda mucho…. pero RUEDA!!!!

Por cierto… se vale dejar un comentario. Es enriquecernos todos ;o)

Con la vista al horizonte

El horizonte parece llamarme. La bicicleta me trae hasta aquí para poder descubrir esta vista, tan cerca y tan lejos de la sierra. Estamos a tan solo una colina de la ciudad. Apenas hemos rodado unos 15 o 20 minutos y nos hemos detenido a la espera de que otros del grupo terminen de revisar una llanta que se niega a auto-parcharse.

Descubro como las montañas se yerguen majestuosas enfrente de mi, son un bálsamo para mi espíritu. Así como a veces las oficinas, los salones, hacen que nuestra alma y nuestra mente se vean atrapadas, achicadas. Ver este inmenso paisaje, hacen que mi espíritu se expanda, se estire, crezca y se libere.

El viento frío no duele, el cansancio no desgasta. Todo lo contrario, cuando me envuelvo en una rodada el cansancio es relajante y el las agujas de frío son acicate para continuar pedaleando o como en la toma inmediata superior, si las rocas en la subida te la ponen difícil, pues pie tierra y seguir trepando hasta llegar a ese trecho donde el sendero “se aplana” y nos permite volver a montar y empezar a pedalear. El cansancio queda para luego, mientras hay que seguir “empujando” para continuar rodando, seguir disfrutando la ruta y compartiendo con la fiel rila la brecha que nos toca trazar hoy…

… a rodar!

El camino que viene

Viviendo donde vivimos, acostumbramos marcar los días y las horas con el viejo calendario gregoriano. Y nos toca Enero como la marca para evaluar el camino recorrido, tomar ánimo ante lo que viene así como replantear nuestros objetivos y retos con vista en el nuevo período que nos llevará a dar una vuelta más a nuestro sol.

Ya sea que los sueños sean personales o grupales nos toca afianzar nuestros pies en la tierra o las ruedas en la vereda. Alzar la mirada y otear al horizonte. Es momento de apuntar a lejos, sólo así podremos superarnos a nosotros mismos. Somos más de lo que creemos. Hay que aprender a escucharnos e ignorar los comentarios y decires negativos que tanto nos rodean, desde el radio al despertar, la televisión y algunos amigos o familiares negativos. Vamos, levantémonos por encima de nuestros miedos y nuestras inseguridades, porque si nos fijamos en nuestro interior hasta llegaremos a deslumbrarnos con nuestra propia luz.

Adelante, que sin importar que crucemos caminos conocidos o nuevos. Tenemos la magia de contar con la dimensión del tiempo, que nos brinda nuevas oportunidades, con nuestros amigos, en solitario, disfrutando los senderos, riendo, exprimiendo nuestros músculos, sin cesar en los esfuerzos, no hay más que seguir pedaleando para seguir aprovechando la vida, la rueda, la vista, la oportunidad de continuar rodando.

Carta ciclista en dia de reyes

Decir gracias es de lo primero que nos enseñan nuestros papás. Y creo que es porque decirlo nos abre puertas y nos hacer ser amables. Y es por eso que nos gusta pasar por aquí en bicicleta. Casi siempre llegamos aquí luego de haber rodado ya un montón y estamos cansados, con sed. A veces pasamos solamente levantando polvo, otras nos detenemos en la tienda a comprar algo. Lo que siempre vemos son los rostros amables de quienes viven aquí, y las sonrisas de las niñas y niños que se ríen cuando nos ven pasar.

Es un gusto rodar por su casa y darles las gracias por poder pasar por aquí. Nos gusta mucho el paisaje, los caminos son difíciles pero así nos gustan, porque nos hace superarnos y ser mejores a nosotros mismos. Y nos gusta que nos compartan parte de su casa, de sus caminos, de sus paisajes y de sus buenos días o buenas tardes cuando rodamos por la Morena y las otras comunidades de los alrededores.

Así que hoy venimos con el gusto de compartir ahora nosotros con ustedes. Y al mismo tiempo que les damos las gracias los invitamos a que no se preocupen cuando ven que las cosas se ven difíciles. Piensen que son oportunidades para dar lo mejor de cada uno de ustedes, y poder ayudar a sus papás y sus vecinos a mantener su casa bonita y los campos creciendo, igual que ustedes. Como cuando rodamos en bici, lo mejor es que todo el esfuerzo al final tiene recompensa.

Aquí ciclistas y niños, unidos por el festejo.
Disfrutando juntos, unos agradeciendo y otros recibiendo…
Conductores y mirones
Compartiendo una sonrisa después de rodar…
Lizzards… amistad y generosidad sobre ruedas!
Nuevas generaciones, aprendiendo a dar y recibir!
No hay dolor de espalda que impida compartir con ellos…
Y al final, hasta nos tocaron tacos!!! No solo dimos, sino que recibimos, GRACIAS!!!