El camino a Torre 3 (en el Bosque la Primavera)

Hola,

Siempre es un dilema compartir una ruta ciclista, sobre todo cuando esta cruza un hermoso paraje que esta tan cerca y tan lejos de nuestra ciudad. Por un lado, es un gusto compartir estas aventuras y hacerles ver que están tan al alcance, y por el otro, es el temor a que mientras mas gente conoce estos lugares, menos duren entre nosotros. Por ahí escuche, el ser humano individual es inteligente y siempre ve por el bien de el y el entorno, pero la masa humana es ilógica, descuidada y hasta inepta. Cuando vamos al parque, cuidamos de no tirar basura, pero después de un domingo en que una multitud estuvo en el parque, siempre queda basura…

En fin, tomare el riesgo y aquí les dejo la imagen de lo que en bicicleta recorrimos hace unos días cruzando este hermoso bosque que generosamente salvaguarda a esta ciudad de Guadalajara.

Esta ruta nos lleva por el “camino ancho”, terracería que de ida nos acelera hacia las entrañas del bosque para tomar luego una desviación que si bien, continua por un camino ancho, se convierte en poco tiempo en una empinada subida, de un alto costo energético para los rodantes.

Luego, es rodar en el “lomo” de un par de cerros para trepar los últimos cientos de metros a la torre de San Miguel, conocida como la Torre 3. Desde donde se observa la belleza del bosque y la denominada zona “Valles”, donde se ubican los cañaverales de Tala, el valle de Ameca, Teuchitlán, el imponente cerro de Tequila. Más al sur se ve la presa de Valencia, la laguna de Villa Corona, y hasta la laguna seca de San Marcos que marca el inicio de la sierra de Tapalpa. En días claros hasta se asoma detras de ésta, el picacho del Nevado.

Ya regresar a postes es otra historia, la bajada trepidante y llena de adrenalina nos deposita en el arroyo seco en donde nomas cruzarlo inicia la cuesta hacia arriba que nos acompañara durante la mayor parte de nuestro retorno hacia postes, ahí es donde el ciclista pone a prueba su condición física y su convicción por rodar. Porque como otras veces lo he dicho, rodar es como vivir, para gozar de las bajadas es necesario encontrarle el sabor a las subidas. Una pendiente que te llena de emoción al bajarla, te cobra ya sea antes o despues con el esfuerzo de subirla. Asi, no se trata de simplemente “soportar” la subida, es necesario aprender de ella, y hasta llegar a valorar su razón de ser. Igual con la vida, para disfrutar de ella hay que saber sacar lo mejor de cada experiencia, aunque en un principio se vea como negativa, aunque parezca costar trabajo, cada sudor, cada lágrima es un grano de sal que llena de sabor la experiencia de vivir!!!

La que viene!

Rogelio

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1 respuesta

  1. Anonymous dice:

    buena ruta 🙂

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