Entre telones

Se dice a esas actividades que se realizan sin aviso, sin promoción, pero que sin las cuales la obra no se puede ejecutar. Son momentos que no por ser de un supuesto bajo perfil, carecen de importancia. Han sido clave para cerrar un espléndido episodio de vida y arrancar uno nuevo. Y con todo y esa tensión de guardar, preparar, dirigir, acompañar, recibir, reacomodar, hemos podido anexar algunos buenos momentos a esos entre telones…

Aquí arriba de estas palabras, esa última gran ruta en tierras potosinas -de momento- que me graba en la memoria y el corazón los grandes momentos vividos en tierras agrestes pero entre gente con gran corazón y con el gusto de compartir los momentos.

Luego, ya por acá. Por tierras jaliscienses. No menos agrestes pero si algo diferentes. Volver a encontrarme con amigos y con este bosque que sigue resistiendo en embate de una ciudad embrutecida. No deja de sorprenderme ver la capacidad de la vida de ir abriéndose paso aún entre las rocas a un lado del sendero que cientos de personas cruzan semana a semana, y la maravilla de los volcanes y montañas que siguen como sigilosos vigilantes de estas tierras.

 

Volteo a casi cualquier lado y veo como estas tierras me saludan con cariño… ah pero como cobran el que no las haya rodado en algún tiempo… canijas!!!

El espinazo del diablo, convertido ahora en la subida más socorrida hacia la Torre 1…

Un rincón escondido en mi Bosque la Primavera

Con nuevos y viejos amigos… en el entorno de la sierra de Atemajac de Brizuela, cerca de Tapalpa…

Con el estimado Hojas (perro mayor)… rindiendo tributo al Nevado, que nos espera …

Y así entre cierres y aperturas, la bicicleta sigue siendo parte integral de mi andar por este mundo. No es un accesorio, es una vía más para vivirlo, un estilo de vida, así que… a rodar!!!

Ro