Poco a poco, viene la bici…

Así, poco a poco, de una manera o de otra. Sin que siquiera nos demos cuenta de su aproximación hasta que esta ahí, en el retrovisor… así viene la bicicleta asomandose por la ciudad.

Y no por tímida sino por su naturaleza misma. No se nutre de los aspavientos ni se vanagloria de su eficiente sencillez.

Ella se va abriendo paso o va encontrando su camino, no se espera a que lo hagan por ella, por su mismo gusto y porque se sabe capaz de hacerlo por sí misma.
Por eso no se detiene a escuchar de politicas y de comites que para empezar solo la conocen en fotografías… y muy antiguas además.

La bici te invita, te motiva, te impulsa. Te invita a moverte tan sólo un poco más, te motiva a descubrir que eres capaz de mucho más, te impulsa a llegar a donde no te creías capaz de llegar.

O no?

Rogelio