Se debia

Hace unas semanas fuimos a cumplir el segundo reconocimiento al maratón de los Villanos. Había un sentimiento de “deber”, de esos que no son lo mejor para esto que de rodar se llama. Porque la primera razón para no rodar, es convertirlo en un “deber”. Cuando hacemos eso, rebajamos el rodar a algo cotidiano, a lo de siempre. En lugar de ser simplemente el estilo de vida que lo hace a uno ver la cada instante como un momento mágico.

Fue una rodada que se superó así misma y me recordó que la humildad es uno de los pedales que nos hace movernos. Me recordó que no le cumplimos a nadie, sino que es un regalo tener esta posibilidad de ir y rodar, cada ruta que se nos propone hacer. Esta ya la habíamos rodado, pero esta vez fue diferente, con el grupo, los que tenían que estar, y con otros ciclistas con los que cruzamos camino por algunos momentos, por algunos metros.

No quiero llenar de palabras esta entrada y mejor dejo aquí la galería, que creo que habla por si misma, y podremos volver a disfrutar, cada uno a su manera esta rodada, que si bien, marco el fin de uno o dos desviadores, al final, como sea, todos la logramos consumar.

Desde don Rubén, Toño, Harim, Ricardo, Hugo y hasta Héctor, un anónimo colega que coincidió en una curva de la ruta… Y No… Manuel no salió… ya iba muy adelante…

(Dale click a la imagen para verlas pasar…)

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1 respuesta

  1. Ro dice:

    Comentario de prueba.

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