Transvolcano 2009

Una vez más, llegó la fecha, Marzo de 2009.

Más de 200 ciclistas de montaña nos dimos cita en Los Reyes, Michoacán. Convocados por José Luis Cendejas, Violeta, Germán, Brenda y otros miembros del equipo, de los cuales injustamente no recuerdo sus nombres.

14 de Marzo (cumpleaños de mi chica!!!) Un poco después de las 9 de la mañana, el pelotón se apresta a tomar las calles de los Reyes, ante la mirada curiosa y a la paciencia de automovilistas, que ven a este grupo de locos, aventureros, aguerridos… rodar hacia la montaña y perderse entre los árboles…

De nuevo la trepada del monte, una subida que parece no terminar, exigiendo de cada uno de nosotros ese esfuerzo extra, exprimiendo el sudor que pareciese ya no haber en el cuerpo… Jalando con la bici en ese camino de polvosa tierra roja, entre plantíos de Aguacate y el pino que aún reclama su terreno. Piedras sueltas por aquí y por allá. Y el jadeo de un ciclista que pasa a mi lado o el de otro al que yo paso…

Termina la extenuante trepada y llegamos a la Palma, tramo de carretera que con sus columpios son un descanso comparado a lo rodado. Y asi, sigo pasando junto a ciclistas… es magico esto de rodar en la montaña… es una aventura en equipo y a la vez en solitario. Es el esfuerzo fruto de uno mismo y aun asi, se comparte el logro junto con los otros que ruedan a mi lado… es la vida misma, en la que solos no podemos estar pero a la vez es nuestro propio esfuerzo el que nos hace llegar al final de la meta!

Zacán, como puerto de descanso, una sombra para el sol de mediodía, me encuentro con varios del Tequila bike, los PureBike, los hidrocálidos, los defeños, y uno que otro como yo “independiente”… jeje. Una fruta, un gatorade, un refresco y a lo que sigue… la ceniza-arena del Paricutín, que anuncia que estamos cerca del final de la ruta de ida!

Llegamos a las ruinas de San Juan, en donde la camaradería empieza a bullir al igual que las kekas… no como mas que una, porque alla arriba nos espera la verdadera comidona, preparada por las huestes de Jose Luis.

Vamos llegando a cuenta gotas, uno, tres, siete ciclistas… hasta que ya a media tarde estamos todos festejando, dando duro a la carrilla, departiendo y disfrutando de esta hermandad que solo viviéndola se puede entender, surge en el polvo de la terracería, en el sudor de la subida, en el crujir de las poleas y la cadena, en el zumbido de una bajada, ahi estamos juntos, como en la ruta…

Gracias Jose Luis, y amigos de Queretaro, de Purepero, de Los Reyes, del Distrito, de Aguascalientes, de aqui de mi tierra jalisciense, y de los otros que se me escapen… Sofía y yo estamos seguros, que primero Dios, nos veremos en la próxima!

Un abrazo!

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1 respuesta

  1. Anonymous dice:

    Que buena descripción. La verdad, con mucho qué leer entre líneas, sobre la aventura que es el pedalear… el esfuerzo, la disciplina, el reto, la convivencia, la diversión… En fin, lo que sabemos que se siente, los que nos subimos a una bici y… y lo que se siente en la subidota al Paricutín!!! Un abrazo desde Aguascalientes. Guillermo Macías (Papá de Juan Pablo, Ana y Carolina, los Hidropedales).

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