Ya iniciaste?

¿Qué planes tienes? ¿Qué empezaste ya este nuevo año? ¿Qué te detiene?

Como decimos en la ruta, lo difícil es empezar… una vez arriba de la bici; luego del primer pedaleo, las modorras, el supuesto cansancio, las excusas se esfumaron… Empieza a asomarse una sonrisa en tu rostro. No niego que puedas sentir esas agujas de frío, sobre todo si tu afán ha sido ganarle al sol.

De igual manera en la vida, al momento de iniciar un nuevo ciclo, como éste que esta arrancando y al que los “occidentales” llamamos 2017. No dudo que tengas proyectos nuevos, o alguno que otro que vienes reciclando del año anterior o quizás de aún antes. Ve por él, no esperemos a tener toda una ruta ya definida. Aquellos que conocen los caminos a las torres de vigilancia en el Bosque la Primavera (y para los que no los conocen), ya sabemos por dónde ir, el camino esta trazado y tenemos idea de que la rodada será básicamente subida… que habrá columpios (subidas y bajadas), tal o cual curva con piedra suelta, trampas de arena, zonas de sombra que calan hasta los huesos, pero también puede que nos encontremos una grieta nueva, o más tierra suelta, o que la piedra difícil ya no esta… así que no importa, la cosa es rodar, la cosa es moverte, es avanzar, caminar, correr, ir hacia tu meta!!!

Ahora nos tocan tiempos de oportunidades como pocas veces antes, tenemos una multitud de opciones para dónde ir, tenemos nuestra voluntad que ansía ser reclamada y ser potencializada hacia proyectos que nos lleven no sólo a nuestra realización personal sino a dejar huella en nuestro entorno. Pero no una marca que destruya, sino una que se combine con el entorno, que lo respete y que a la vez invite a otros a hacer lo mismo, porque este planeta es prestado… no es para tal o cual familia, o país o especie… este mundo esta aquí para permitirnos descubrir el valor de la vida, del amor y la grandeza de nuestro espíritu y, no sólo el de nosotros como individuos, sino el de los demás seres humanos, el de los animales, el de las plantas, el de las piedras!

Así veo yo el camino que inicia hoy, una brecha que si bien puede verse de subida, no es nada que no haya trepado antes, se que habrá una hermosa recompensa si sigo el camino, simplemente porque ya desde ahora mismo lo empiezo a disfrutar… por ahí leí: “La felicidad no es el destino, sino el camino”… esta bicicleta que me lleva, me lo recuerda a cada rodada…

Y por lo pronto, si el hermano Volcán Colima (el de fuego) lo permite, este domingo (para cerrar el primer mes del año) iremos tras un reto más… trepar al hermano de hielo… al Nevado, majestuoso, paciente, sabio, nos espera para regalarnos sus vistas, su ascenso, que lo cobra a creces, pero paga aún con más satisfacciones, con risas, con logros, con ánimo y energía para regresar y dar aún más a esta vapuleada tierra…

A rodar, que el horizonte es el límite!!!

Ro

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