Ví una frase….

Decía algo así como “Algo esta mal en una sociedad cuando usamos el carro para ir al gimnasio”. Y pensé en que tal vez era un tanto “radical” pensar de esa manera. Porque no todos tienen un gimnasio cerca de casa… más aún, pocos son los que tienen dinero para pagar la inscripción a un gimnasio. Y de ahí derivé mis pensamientos hacia la falta de una estrategia para proveer a la población de lo básico indispensable, no se digan gimnasios…
Y luego seguí escarbando a mis ideas y también me acordé de las noticias del diario, que balaceras, que “curas” hablando de familia (cuando no pocos vienen de familias disfuncionales, no, no tengo pruebas cardenal…), diputados hablando de … uhmmm, de lo que sea… igual no saben de lo que hablan (casi todos…) De gastos desproporcionados para un estadio y ceguera crónica para tirar un bosque y decir… eh? bosque? pero si no ví a bambi…(bla, bla…)
Como llegué a estos pensamientos? Y cómo no pueden surgir algunos mas propositivos? Creo que es porque estoy cansado, de ver a los mismos monitos en la tele desde hace años y que no hagan nada, sino seguir su clásico bla,bla… ver a las mismas doñas que manejan los mismos autos que no sirven sino para multiplicar su ego averiado. Los mismos grupos de “activistas” que pocas veces logran algo que no sea ligar a una nueva chica de ‘socieda’
Y al final los mismos grupos de mil cabezas que siguen dirigiendo a las masas, porque la verdad no hay pais a cual guiar… las masas estan para mantener a la propia masa inerte, somos la “matrix” perfecta. Nos consumimos a nosotros mismos y creemos que estamos liberandonos. 
Ouch, es momento de dar hacer el cambio, de brincar la banqueta y de hacerlo con la bicicleta completa, porque si no, golpearé la llanta trasera de lleno y en lugar de un brinco a un nuevo nivel, quedaré con un rin chueco y no podré avanzar. Es momento de dar ese pedalazo más, jalar aire para regresar a mi entorno, para recordar que no soy una masa inerte, que me puedo mover por mí mismo y que mi bicicleta no espera gasolina, espera mi sudor, mi sangre bombeada a ese músculo y a ese tendón, para dar energía a la polea que moverá una cadena y que girará esa rueda, para no ser sólo un cuadro de aluminio o de metal, sino convertirse en un medio para vivir, no es mi bicicleta un fin en sí mismo, es la herramienta que me permite ver la vida humana, mas humana…
uhmmmm, y hoy no tome tinto… conste.
Ro